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Como se anunció desde junio de 2025 y fue dado a conocer por VANGUARDIA, General Motors dejará de producir la Chevrolet Blazer a gasolina en su complejo de Ramos Arizpe, modelo que será trasladado a la planta Spring Hill Assembly Plant, en Tennessee.
La fecha tentativa para concluir el ensamblaje de esta camioneta en Coahuila es el 28 de septiembre, medida que, de acuerdo con fuentes internas de la armadora, tendría repercusiones en la plantilla laboral del complejo.
Actualmente, alrededor de 3 mil 200 trabajadores operan en la planta de Ramos Arizpe. Fuentes cercanas a la operación estiman que el ajuste podría alcanzar entre 30 y 40 por ciento de la base laboral.
El movimiento ocurre en un complejo que también verá una reducción en su ritmo de producción. Actualmente se ensamblan alrededor de 50 vehículos por hora, pero al dejar de producirse la Blazer a gasolina, la capacidad disminuirá a unas 30 unidades por hora.
REDUCEN PRODUCCIÓN Y MANTIENEN LÍNEA ELÉCTRICA
Pese a los cambios, Ramos Arizpe continuará con la fabricación de vehículos eléctricos, entre ellos la Chevrolet Equinox EV, Chevrolet Blazer EV y Cadillac OPTIQ, modelos que forman parte de la estrategia de General Motors hacia la movilidad de cero emisiones.
A la par, la empresa tiene previsto incorporar nuevos proyectos al complejo. Para 2027 está contemplado el inicio del ensamble de la Chevrolet Groove y el Aveo, lo que representaría nuevas líneas de producción para la planta.
La salida de modelos de combustión y la llegada de nuevos vehículos se dan en medio de la transformación de la operación de General Motors en Ramos Arizpe, que durante los últimos años ha ajustado sus procesos para ampliar la fabricación de unidades eléctricas.
OTRO AJUSTE SE SUMA AL REALIZADO EN ENERO
La situación genera inquietud entre los trabajadores, debido a que el complejo ya enfrentó varias reestructuras a principios de este año.
En enero, General Motors eliminó uno de sus turnos de producción y aplicó un ajuste cercano a los mil 900 colaboradores, en un contexto marcado por la desaceleración global de la demanda de vehículos eléctricos.
El eventual recorte previsto para septiembre se sumaría a ese movimiento y modificaría nuevamente la plantilla laboral de uno de los principales complejos automotrices instalados en Coahuila.