Pasa que una palabra se vuelve tan inmensa que termina convirtiéndose en un lugar. Ayer se publicó NosotrAs y, para abrir esa puerta, intervenimos la sección de Opinión —ocho páginas escritas solo por mujeres—. Y mientras veía la edición impresa, no pude evitar pensar en esa reportera de 20 años que recorría por primera vez los pasillos de Vanguardia, escribiendo más con miedo que con certeza.
Hojeaba la sección de Opinión, leía y subrayaba los textos de los señores columnistas mientras pensaba —en silencio— que algún día. Aunque en ese tiempo ese era un espacio donde no cabían mujeres. Tal vez, si acaso, una escritora reconocida a nivel nacional tendría ese privilegio. Pero una incipiente reportera no podía darse el lujo de soñar con ese lugar. Y aun así soñaba.
Ayer, finalmente, esas páginas se volvieron alcanzables para nosotras. Porque conquistamos no solo un espacio, sino la posibilidad de habitarlo desde otra perspectiva.
Cuando comenzamos a construir este proyecto no imaginamos la respuesta que podría tener. Pero las mujeres que fueron invitadas a participar parecían haber estado esperando este espacio desde siempre. Tal vez porque todas teníamos algo que decir, algo que durante mucho tiempo no encontró dónde escribirse.
A través de textos, ilustraciones, videos y distintas formas de expresión, hicimos una intervención que mostró apenas un adelanto de lo que vendrá después. Hacía falta un espacio así. Hay tantas historias por contar.


2 months ago
15
























English (US) ·
French (CA) ·
French (FR) ·