Entre las opciones útiles pueden estar el uso de herramientas y ajustes integrados en los dispositivos, la creación de rutinas y la introducción de técnicas de gestión del tiempo.
A continuación, algunos consejos para que los padres ayuden a los niños a mantenerse enfocados.
LOS DISPOSITIVOS DEBEN DISTRAER MENOS
Los estudiantes pueden distraerse con notificaciones emergentes de aplicaciones, mensajes y otros servicios. Una forma sencilla de silenciar esas interrupciones es activar el letrero digital de “No molestar”.
Los dispositivos de Apple, incluidos los MacBook, tienen modos que permiten a los usuarios silenciar algunas o todas las notificaciones, llamadas y mensajes de texto. “No molestar” es uno de los modos preestablecidos, y los usuarios también pueden configurar los suyos. En los dispositivos Android, una función independiente de “No molestar” hace lo mismo, mientras que un modo de enfoque separado, disponible a través de Bienestar digital en la configuración, puede pausar aplicaciones seleccionadas y atenuar sus íconos para que sea más difícil abrirlas.
Los padres también pueden usar los controles integrados en los dispositivos Apple y Android para regular el tiempo de pantalla, ya sea en su propio teléfono o en el dispositivo vinculado de un niño. Según el dispositivo y cómo esté configurado, los padres pueden restringir el acceso a categorías de aplicaciones, como juegos o entretenimiento, o establecer un límite de tiempo diario para una aplicación individual.
Los usuarios de Google pueden usar Family Link para administrar la configuración y los límites de tiempo de pantalla en el dispositivo Android o Chromebook de un niño. Los usuarios de Apple pueden gestionar estos controles para el iPhone, iPad o Mac de un niño mediante Compartir en familia.
Tenga en cuenta que los límites no son infalibles. Según el dispositivo y la configuración, los niños pueden solicitar tiempo adicional o anular algunas restricciones.
Si una configuración no está disponible, los padres quizá deban revisar la política de dispositivos de la escuela o preguntar al departamento de tecnología de la escuela o del distrito qué controles están disponibles.
También existe una solución decididamente de baja tecnología para una aplicación que distrae: eliminarla. Si una aplicación en particular está distrayendo mucho al niño, quitarla del dispositivo elimina de plano la tentación de abrirla.
AYUDAR A LOS NIÑOS A GESTIONAR SU ATENCIÓN
La configuración del dispositivo puede eliminar algunas distracciones, pero los expertos señalan que los padres también deberían ayudar a los niños a aprender a gestionar su propia atención y el uso de la tecnología.
“Todo el mundo tiene ritmos individuales de atención”, afirmó Gloria Mark, profesora emérita de la Universidad de California en Irvine y autora de “Attention Span”.
Los expertos recomiendan prestar atención a cuándo los estudiantes están más alerta y programar el trabajo que requiere mayor concentración durante esos periodos. Esos ritmos pueden variar a lo largo del día y dependen en parte de si alguien funciona naturalmente mejor más temprano o más tarde. Un espacio de trabajo silencioso o dedicado también puede ayudar, al igual que evitar usar varios dispositivos a la vez, como enviar mensajes de texto mientras se lee o cambiar a otra pantalla durante la tarea.
Para aprender y retener información, explicó Mark, los estudiantes necesitan involucrarse activamente con el material y evitar distracciones frecuentes: “Así que los cambios rápidos de atención no favorecen el aprendizaje ni la retención de información”.
“Cuando las personas se vuelven más conscientes de lo que están haciendo, también pueden actuar con más intención. Y cuando actúas con más intención, puedes elaborar un plan”, indicó añadiendo que fijar metas y recompensar los logros ayuda a las personas a concentrarse en sus tareas.